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lunes, 13 de mayo de 2013

Cómo protegerse del sol

Parece que ya vamos dejando atrás el frío y tenemos muchas ganas de que nos dé el sol después de un largo invierno. Tomar el sol tiene múltiples beneficios. Es imprescindible para activar la vitamina D y fortalecer nuestros huesos fijando el calcio en los mismos. Tiene un claro efecto positivo sobre nuestro estado de ánimo, podría decirse que nos carga las pilas. Otro beneficio del sol es para las pieles con tendencia acnéica que mejoran con exposiciones moderadas al sol.

Pero para disfrutar de estos beneficios también hay que tener en cuenta los riesgos del sol. La luz solar se compone de varios tipos de radiaciones y algunas son dañinas para la piel.
  • Radiación IR o infrarroja. Es en parte la responsable de que nos quememos ya que aporta energía calorífica.
  • Radiación visible. Forma los colores que vemos a simple vista y no supone ningún riesgo. Estamos especialmente adaptados a ella.
  • Radiación ultravioleta. Incluye UVA y UVB. Son responsables del daño celular a largo plazo. Afectan la integridad del ADN y un exceso puede degenerar en cáncer de piel.
  • Otras radiaciones. El resto de radiaciones peligrosas para el ser humano son filtradas por la capa de ozono que nos protege de ellas.

Todos hemos comprobado como la gente más oscura de piel aguanta más tiempo de exposición al sol sin quemarse. Por eso existen los fototipos. Es una manera de clasificar los tipos de piel de más claro a más oscuro.
  • Fototipos 1 y 2. Pieles muy claras. Recomendable un factor alto o muy alto, 50.
  • Fototipos 3 y 4. Pieles claras. Recomendable un factor alto, 30-40.
  • Fototipos 5 y 6. Pieles oscuras y negras. Recomendable un factor medio. 15-25.

Cuanto más oscura es la piel mayor cantidad de melanina o pigmento protector del sol contiene. Resisten mejor la exposición al sol, pero esto no significa que no se quemen y que los efectos nocivos del sol no les afecten.

Los protectores o filtros solares son sustancias que son capaces de absorber la energía del sol evitando que afecte nuestra piel. Pueden ser de diversos tipos.
  • Filtros químicos. Absorben parte de la energía del sol gracias a sus enlaces químicos evitando que afecten a nuestra piel. Devuelven esa energía en forma de calor inofensivo para la piel. Ejemplos: cinamato de bencilo, salicilato de fenilo. A veces presentan nombres registrados.
  • Filtros físicos. Efecto pantalla. La radiación solar se refleja, rebota y no alcanza nuestra piel. Muy usados en alergia a los filtros químicos. Ejemplos: dióxido de titanio y óxido de zinc.
  • Filtros biológicos. Los más modernos. Vitaminas A, E, B5. Efecto antioxidante. Bloquean radicales libres y reducen el envejecimiento celular.
Se dice que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y que además tiene memoria. Esto significa que tiene una capacidad limitada de absorber radiación solar a lo largo de la vida. Si nos pasamos la piel empezará a quejarse. Irritaciones, alergias al sol, manchas, degeneración y en casos extremos cáncer de piel. Recientes estudios han confirmado que es el tipo de cáncer que más ha crecido en los últimos años. Por eso es tan importante protegerse adecuadamente del sol.

En una próxima entrada seguiremos hablando de solares, especialmente los de niños que son los que más protección necesitan.

Salud-os!

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